Hola a todos, hoy os traigo un entrada un poco distinta pero creo que la ocasión lo merece… como bien sabréis el fin de semana pasado estuve en Maquis and co a tope con el equipo de sweet summer ( una experiencia genial) en la que siempre se conoce a mucha gente… y tuve la gran suerte de conocer a muchos de mis lectores o seguidores de Instagram que veníais a conocerme en persona o con capturas de mis RRSS a por alguno de mis diseños… sin duda una pasada… ¡Quién lo iba a decir hace un año cuando empezamos con todo ésto!
me llamo mucho la atención que me cometáis que nunca hablaba de mi vida privada y lo cierto es que si no lo hago es porque pensaba que no os sería interesante… ya que en un blog de moda lo que se busca es que te hablen de moda sin embargo hoy os hago una excepción… puesto que quiero contaros algo que os puede ayudar o animar… como suelo decir, vamos por partes
mi familia es una familia cuanto menos original si me pusiera a hablar de ella necesitaría un par de post mas… 😉 pero os cuento lo justo para introducir el tema, mi hermana Ahinara es una niña de acogida permanente ( en breve pasará a adopción) y bueno, vino muy malita y con una gran desfase madurativo que gracias a mi madre ( es orientadora y trabaja estimulando a los niños a través de terapias alternativas no invasivas) hoy día es una niña totalmente normal incluso por encima de la media, mi madre éste verano iba a realizar un campamento en el cual pondría en práctica ésto que os comento y cuando la comunidad de Madrid se enteró nos propuso que una niña de un centro de acogida participase en el proyecto para así poder ayudarla como hicimos con Ahinara, la idea era que la niña estuviera los 15 días que duraba el campamento con nosotros sin embargo algo se complico… pues iba llegando al fecha en la que la niña vendría y no sabíamos nada al respecto hasta que un día nos llamaron por teléfono para comentarnos un cambio… no habían encontrado una niña que se adaptarse a los que querían sin embargo nos contaron un proyecto totalmente distinto, en el que lógicamente no teníamos ningún tipo de compromiso… todos los años vienen de distintas asociaciones de localidades de Madrid, niños del Sahara para pasar el verano, y resulta que en una asociación una de las familias en el último momento no podía hacerse cargo del niño… ahí quedo la propuesta de primeras mi madre ( que atendía el teléfono en ese momento) dijo que tendría que pensarlo pero al comentárnoslo el SI fue unánime y una semana después aquí estoy redactando el post…
os dejo unas imágenes de como es la vida allí para que os hagáis una idea del beneficio de traer a ese niño dos meses aquí, como siempre digo nadie elije donde nace ni su situación económica ni su físico… y siempre se puede hacer más ” nos quejamos del mundo pero si el mundo hablase…” ¿Quién no tira un plato de comida prácticamente al día? ¿ A quién no le sobra una cama? de nada vale quejarnos o darnos golpe de pecho desde que tenemos dos manos… que probablemente si Dios no las dió fue para tenderlas… no hace falta esperar a tener dinero para ir a la India o a África, entre que llenamos la hucha y no tenemos mucho que hacer aquí, os iré contando de vez en cuando sobre ésta experiencia que se de antemano por otras parecidas que si pusiéramos un balanza de quien ayuda más a quien al final cuelga nuestro lado… y os animo a compartirla aun sin apenas haberla empezado
como se suele decir… un grano no hace el granero pero ayuda al compañero
😉




